El Plan Social para el Clima reserva por primera vez una partida importante para la movilidad activa. Y el propio plan reconoce que el problema no es tener bici, sino poder usarla.
A finales de mayo, el Gobierno presentó el Plan Social para el Clima, dotado con 9.099 millones de euros entre 2026 y 2032. De ellos, 370,5 millones van a la movilidad activa: 357 para infraestructura ciclista con prioridad en zonas vulnerables, 9,7 para sistemas públicos de bicicleta y 3,8 para alquiler de larga duración. También prevé adaptar 108 trenes para subir la bici sin plegar.
La Asociación de Marcas y Bicicletas de España (AMBE) ha valorado el plan positivamente, pero echa en falta ayudas directas a la compra de eléctricas, incentivos fiscales y que las cargo bikes entren en las ayudas para autónomos y microempresas. Coincide en el tiempo con el fin de la Estrategia Estatal por la Bicicleta, cuyo periodo de vigencia terminaba en mayo de 2026: Ahora toca preguntarse qué viene después.
Pero el dato que más nos ha hecho pensar es otro. Según el plan, el 58,1 % de la población tiene bicicleta, pero solo el 3,2 % la usa a diario para ir a trabajar o a estudiar. Millones de bicis duermen en trasteros mientras otras personas no pueden permitirse una. Ese desajuste es, exactamente, lo que desde el proyecto Rebicicla intentamos paliar.
Si la tuya es una de esas bicis dormidas, despiértala con nosotros.
